Esa palabra "deletreó" el vaso antes de despedir al espíritu de mi hermana.
Fue en 1997 y siempre me rondó qué significaba. El fallecimiento de mi cuñado, 20 años después de aquella noche, me dió la respuesta: hoy sus nombres permanecen juntos a escasos metros en dos placas que les recuerdan juntos para siempre.