Sin camino; solo piedras, piedras inmensas como coches. Quizá una metáfora de la Vida: están ahí inertes para ponértelo difícil y hay que sortearlas si el final merece la pena.
Cada músculo trabaja y el corazón, según mi Versa 3, no baja de 140 ppm y eso se nota en las sienes mientras el agua baja formando grandes charcos, desapareciendo y apareciendo a su antojo.
Parar es enfriarse y enfriarse es retirarse... y no quería retirarme (y nunca me retiraré ante la adversidad) porque intuíamos que algo bueno nos esperaba... y vaya sí.

