miércoles, 18 de mayo de 2022

Camino porque me sale de los cojones

 Que si promesa, que si espiritualidad, que si esto, que si lo otro. Y, sencillamente, desde 1993 (que lo hice de u  tirón) me enganchó esto de tirar millas, conocer pueblos, gente de todo el mundo y comer huevos revueltos con chorizo. Claro que hay quienes tenga motivos para hacer El Camino, y los he conocido; pero lo mío es puro placer.

Ya, obviamente, no tiro de 12 kilos buscando albergues llenos a las 12 del mediodía  y teniendome que levantar a las 5, no. Los kilómetros siguen siendo los mismos: entre 25 y 30 diarios, pero con todo reservado (que para eso lo gano) y puedo ir a mi ritmo (que no es malo, eh). 

Mi hijo me regaló un bastón hace un par de cumpleaños y en él me apoyo por este mundo redondo.

Mientras me aguantes las piernas, tendré Camino.