Desde Saint Jean Pied de Port, a los pies de los Pirineos en la parte gabacha, hasta Orreaga-Roncesvalles, parte Vasca de La Cordillera, ya escuchas el que será durante todo el Camino "el mantra" que te da ánimos para seguir: "buen camino". Y te acostumbras a ese deseo y lo deseas mientras sigues caminando.
Curiosamente, cuando me cruzo con ciclistas profesionales o simples cicloculturistas como yo, también escucho un mantra: ¡vamos!. Una exclamación que te ayuda a seguir pedaleando y te hace cómplice del esfuerzo o del paseo; da igual.
El tema es que te deseen y desear algo bueno. Y espero seguir escuchando esos dos mantras hasta que la naturaleza decida.