jueves, 25 de noviembre de 2021

La Plaza

Tenía que caminar, con 7 años, desde mi casa al viejo colegio, calle arriba. Si no alcanzaba el kilómetro de distancia, se le quedaba muy cerca. De aquella época recuerdo una única libreta, los lápices, el olor a bocadillo de mantequilla (la Nocilla y el chorizo Revilla eran un sueño) que sabía, eso sí, a gloria. Pero sobre todo recuerdo aquella plaza y su vieja fuente ya desaparecida.



Una Plaza que luego formó parte de mi preadolescencia y juventud. Poder dibujarla cómo y cuando me plazca, es un acto de libertad indescriptible.