domingo, 30 de octubre de 2022

Pobreza y gratitud

Miro atrás y me veo, con 10 años, pidiendo dinero prestado a mi tía, para mi madre; para comer.  Nunca, jamás, me dijo que no, y yo llevaba aquellas 500 pesetas a mediados de mes.

Ahora me siento agradecido... y bien nacido.